INICIO 
 
CLAROSCUROS, José Luis Ortega Vidal
(1)
Gonzalo N. Santos fue un político y militar famoso –entre otras cosas- por haber sido gobernador de San Luis Potosí y porque se convirtió en el cacique de dicho estado tras la muerte del general Saturnino Cedillo en 1939.

Símbolo del México corrupto que emana de la Revolución de 1910, “El Alazán Tostado” –como le decían a Santos- es autor de la frase: “la moral es un árbol que da moras”.

Durante décadas, generaciones y generaciones de políticos mexicanos han llevado a la práctica esta suerte de mandamiento del cinismo; de tabla sagrada de la corrupción; de discurso oratorio para el agandalle perpetuo.

Para nuestros políticos “la moral es un árbol que da moras”.

Gonzalo N. Santos y su frase poseen un altar en el actuar cotidiano de la clase política mexicana, envuelta toda en una bandera nacionalista y vestida a capricho de feligreses azules, amarillos, tricolores, verdes, morados, naranjas…

(2)
Nacido en Tuxpan, al norte del estado de Veracruz, César Garizurieta fue un político, diplomático y escritor que ha pasado a la historia con dos datos sobresalientes:

1. Le apodaban “El Tlacuache”; se le recuerda, pues, como “El Tlacuache Garizurieta”.
2. Es autor de la célebre frase: “Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”.

(3)
En los años treinta el político e intelectual poblano Luis Cabrera acusó de corruptos a políticos del México postrevolucionario.

Una voz surgió de entre los aludidos y reclamó: ¡pruebas, pruebas…!

La respuesta fue lapidaria:

¡Los acuso de corruptos, no de pendejos!

(4)
Cornelio Tácito, historiador y político romano del primer siglo de la era cristiana, escribió:

"Los hombres prefieren pagar un perjuicio a un beneficio, porque la gratitud es una carga y la venganza es un placer".

(5)
¿Se conoce la lealtad en la política?

De existir, será un animal en permanente peligro de extinción.

Javier Duarte de Ochoa es un hombre que cree en la lealtad.

Sólo así se explica su salida a la palestra y su declaración notable, el pasado 14 de marzo: “La relación con el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán es extraordinaria, es un amigo muy cercano, personal; la amistad que tengo con él trasciende casi a lo familiar”.

(6)
A tres meses y medio de haber asumido el poder estatal en la entidad, Javier Duarte de Ochoa le ha puesto un sello particular a su mandato.

El gobernador tiene presencia política propia; defiende con determinación su fe en el orden administrativo; ha dejado claro que en el Veracruz de hoy no aplica la frase del maximato: “aquí vive el Presidente, pero el que manda vive enfrente”.

Y más aún: a sus 36 años de edad Javier Duarte le apuesta a la lealtad en el ejercicio del poder.

Se le desea suerte.
2011-03-16 10:50:07
 
 
Noticias Anteriores